Mamá, quiero ser guionista

Un día dije aquello de 'mamá, quiero ser guionista' y entonces ella...
¿por qué no me abofeteó?

martes, 13 de mayo de 2008

Dexter, ese lobo estepario

Gracias a una gran oferta en la feria del libro de ocasión, he comenzado a leer ese clásico tormentoso: 'El lobo estepario'. Llevo pasadas más de cien páginas y hasta el momento he de decir, que el arco del protagonista, Harry me ha sorprendido más aún que el de Dexter, mi psicópata favorito. Es de esos personajes oscuros, solitarios, sin escrúpulos en su mundo interior. Y sin embargo, en ambos ejemplos, la llegada de una mujer les desestabiliza. Quien no haya perdido la cabeza alguna vez por amor que tire la primera piedra. Nadie, ni el más perfeccionista, ni el más maniático, ni el más huraño puede decir que se ha salvado de eso. Por tan simple razón, ambos personajes son humanos, porque son imperfectos y eso, les hace conectar con ese mundo interior que todos albergamos aunque la mayoría, y menos mal, reprimimos. Encuentro cierta similitud también en la forma en que ambos individuos se enfrentan a la muerte. Sendas actitudes hacia el fin de la vida, dada la condición de hecho irremediable, consiste en tratarla de forma familiar, planeada e incluso artística. ¿Están queriéndonos transmitir algo estos adorables monstruos?

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