Mamá, quiero ser guionista

Un día dije aquello de 'mamá, quiero ser guionista' y entonces ella...
¿por qué no me abofeteó?

martes, 2 de septiembre de 2008

Tú, figura de arena


Antes de tenerte, ya padecía el miedo a perderte. Aunque ahora que lo pienso, creo que nunca te tuve. Eras más bien como una de esas estatuas que se moldean con la arena de la playa. Parecías frágil, me gustaba mirarte de lejos y temblaba al tocarte, no sea que te deformara.
Así fuiste, temporal, un placer para los sentidos pasajero. La obra de ese artista de inconmesurable optimismo se fue deshaciendo. La marea fue poco a poco raspándolo, puliéndolo, engulléndoselo día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo. Fuiste desapareciendo de una forma tan discreta que cuando me di cuenta ya te habías ido.
El viento conseguía arrastrarte en minúsculas porciones hacia otras playas, hacia otras tierras, tal vez lejanas, quién sabe si de aquí al lado.
Ahora supongo que prefieres degustar esta vida esparcido por infinitas partes. O tal vez debo imaginar que esperas a que otra mano te moldee caprichosamente. Y yo, que iré creando recuerdos nuevos, que tus huellas se volverán más vagas en mi memoria, no podré reconocerte... o volveré a enamorarme, sin saber, de ti disfrazado de otro.

No hay comentarios: