¿Qué tendrá Granada que me embruja? O lo que es mejor, ¿qué no tiene? Tiene montaña, mar no pero está cerquita. Tiene flamenco, gitanos que te invitan a sus cuevas en el Sacromonte. Tiene el Albayzín, con sus callecitas blancas y empinadas. Tiene la Alcayzería, al lado de una majestuosa catedral. Tiene la Alhambra, presidiéndolo todo entre la espesa verdura de su alrededor y con un Mirador de San Nicolás lleno de artistas en frente. Y de camino además, por el Paseo de los Tristes, puedes comer a base de las gigantescas cañas.
Granada se ha convertido en mi escapada anual necesaria, y más, ahora que he descubierto el humilde pero céntrico y humilde Hostal Viena. ¿Nos vemos por allí?
Granada se ha convertido en mi escapada anual necesaria, y más, ahora que he descubierto el humilde pero céntrico y humilde Hostal Viena. ¿Nos vemos por allí?
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