trabajar en una empresa pequeña a órdenes del dueño es como vender tu alma al diablo, hipotecar un riñón o encadenarte a una reja. ten por seguro que tu sueldo será la mitad que el de un funcionario, tendrás hora de entrada, currarás por las tardes, te olvidarás de los puentes y jamás adivinarás tu hora de salida.
lo mismo echarás cartas en correos que harás la lista de la compra o barrerás el suelo. el empleado de la empresa pequeña firma un contrato en el que debería constar la categoría de 'chica para todo'.
la gente le dice a este pobre empleado: ¿y lo que estás aprendiendo? ahora eres todoterreno. y yo le diré: ¿y lo pobre que soy? ¿y lo tonta que me he quedado después de tanto maltrato??
1 comentario:
ahora me siento todavia peor!
chica para todo!
jolin, que tenemos estudios por-fa-vorrrr
¿me estoy quedando tonta por trabajr para un empresario enamorado del dienro?
¿o ya lo era antes?
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