Mamá, quiero ser guionista

Un día dije aquello de 'mamá, quiero ser guionista' y entonces ella...
¿por qué no me abofeteó?

martes, 6 de octubre de 2009

No le digas a nadie que estoy aquí.


Ayer, cuando me dirigía al centro neurálgico de Madrid, vi el rostro de la muerte. No se escondía, caminaba entre la multitud como si tal cosa. Estoy segura de no haberme confundido, como le ocurría al protagonista de aquel libro por el que Juan José Millás se llevó el Planeta. Era ella, o él, porque tenía forma masculina o se había metido en un cuerpo con la apariencia de un hombre.
Tenía su tez amerillenta, sus párpados hinchados, su mirada aséptica y perdida. Me la clavó en los ojos, no de forma desafiante sino transmitiéndome una súplica: 'Por favor, no le digas a nadie que estoy aquí. Es un secreto'.

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