Si me piden una respuesta rápida, diría que el 2009 se escapa con un regusto agridulce. En cambio, si me paseo por los álbumes de fotos de este año no ocurre lo mismo. He intentado escoger los 12 mejores momentos para confeccionar un calendario y no he podido. De repente han acudido a mi memoria los múltiples viajes, el sinfín de huidas de la rutina, la cantidad de risas, los kilos y kilos de buen rollismo... allá va, al menos y por puro egoísmo para conservar, una enumeración: Toledo, Elvas, Zaragoza, Vitoria, Berlín, Valencia, Alicante, Barcelona, Las Palmas... Polonia (Varsovia, Gdansk, Cracovia, Hel, Sopot...).
Para otra vez, antes de dar impresiones rápidas, con frecuencia negativas, reflexionaré y buscaré el lado amable y grande de las pequeñas cosas. El regusto adiculce... puede convertirse en salado (personalmente lo prefiero al dulce).
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