La noche agoniza para mí,
sólo acaba de empezar
me temo para ti.
La fuerza de la imaginación
tiene más poder sobres mis celos
que unos puños.
Celos del tiempo, del espacio, de esas caricias imaginadas.
Celos de que tengas celos.
La noche agoniza para mí,
mientras una taquicardia me hace presa
de pensamientos compulsivos sobre ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario