Mamá, quiero ser guionista

Un día dije aquello de 'mamá, quiero ser guionista' y entonces ella...
¿por qué no me abofeteó?

miércoles, 31 de marzo de 2010

el servilismo se abolió hace siglos

Las 10:15h de la mañana. El bar 'Cáscaras', conocido por sus minicarísimas tortillas de patatas, por detrás de la plaza de los Cubos está a reventar de gente que pide cafés en sus últimos días laborales antes de las esperadas vacaciones de Semana Santa.
He quedado con mi jefa, ésa por cuyo carácter llevo más de dos meses de baja. Llevo casi toda la noche sin dormir, pero mi conciencia está tranquila. Avisé de que el nivel de trabajo era muy superior a lo tolerable por una sola persona, y que la responsabilidad no era ni mucho menos acorde ni con el salario ni con las horas extras y gratuitas. Aun así, se desoyó y la baja llegó...
'Ha sido un duro golpe para la empresa' - se me dice mirando a los ojos con un cinismo acusador.
'Créeme, que con el panorama laboral que estamos viviendo en la actualidad, tomar esta decisión vacía de expectativas no ha sido nada fácil' - contesto.
La de mirada cínica se queja de que no hay dinero para pagar más sueldo, en cambio sí hay trabajo. ¿Tiene sentido? Ya sé que no te estás forrando a costa de explotarnos y eso, es lo más triste. Nos estás explotando y absolutamente nadie, se ve beneficiado.
Noto en sus palabras cierto resquemor hacia la seguridad social que da bajas de larga duración para curar enfermedades mentales acarreadas por el estrés laboral. 'Así se van a fomentar puestos de trabajo... ' - me dice, lamentándose.
¿Así? ¿Hijos de puta? Así, es como únicamente podemos luchar los trabajadores que por mil euros somos víctimas del acoso psicológico, de la explotación casi física, del chantaje emocional constante. De la 'famosa crisis' se sirven estos sedientos de exclavos para que agachemos la cabeza y obedezcamos sin rechistas.
Y no... hace siglos que se abolió el servilismo...

No hay comentarios: