
Caprichosa musa. Me obligas a beber de la literatura sólo cuando tú quieres, sólo te puedo probar en grandes dosis, hasta emborracharme. Estoy perdiendo el control de las teclas pues la tinta se ha absorbido en las venas de estos dedos que ya no saben escribir a mano.
Necesito dedicarte más tiempo del que me apetecería. No soy capaz de ordenarte en mi cabeza. Las ideas fluyen como locas y me atormentan si no las cuelgo en la red.
¿Serán las pastillas contra la depresión o será el paro?
Abusando me siento de juntar las letras. Mucho a mucho voy juntando palabras para las que me cuesta buscar un sentido. Hoy duermo con el portátil en la mesita de noche, por si la musa padece de insomnio de nuevo.
Caprichosa musa. Sólo te metes en mi cama cuando te apetece. Y me dejas a solas cuando te necesito. Eres una amante guerrera. Me enganchas dándome una de cal y otra de arena. Por eso te quiero.
Necesito dedicarte más tiempo del que me apetecería. No soy capaz de ordenarte en mi cabeza. Las ideas fluyen como locas y me atormentan si no las cuelgo en la red.
¿Serán las pastillas contra la depresión o será el paro?
Abusando me siento de juntar las letras. Mucho a mucho voy juntando palabras para las que me cuesta buscar un sentido. Hoy duermo con el portátil en la mesita de noche, por si la musa padece de insomnio de nuevo.
Caprichosa musa. Sólo te metes en mi cama cuando te apetece. Y me dejas a solas cuando te necesito. Eres una amante guerrera. Me enganchas dándome una de cal y otra de arena. Por eso te quiero.
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